septiembre 2024
Pedro Pablo Pérez
CEO en FAZETA
Según mi experiencia, para ser un buen organizador de eventos es necesario reunir algunas capacidades:
- Formación. La formación es la base de todo y sin ella es difícil escalar en cualquier trabajo. Idiomas, marketing, conocimientos técnicos, formación específica en eventos, letras, humanidades o ciencias. En nuestro sector la formación puede ser muy variada según el grado de especialización que quieras conseguir y el lugar al que te quieras dirigir dentro del sector.
- Inquietud, capacidad de adaptación y gestión de recursos. Si eres una persona inquieta social y culturalmente hablando, es probable que esta sea tu profesión y tu recorrido sea imparable. Hay pocas profesiones más dinámicas y que requieran más capacidad de adaptación y cambio que esta. Cada día es un proyecto distinto, un equipo adaptado a él, una localización diferente, un contenido nuevo, en definitiva, cada día es un reto y una experiencia.
- Buena actitud. Algo que se presupone en alguien que está abriéndose paso en un sector pero que no siempre se tiene. Esta la diferencia entre un buen profesional y un gran profesional.
Pilar Asín
Jefa de comunicación y eventos en ALPHABET España, Grupo BMW
Álvaro Massó
KAM Special Sales BMW Group Spain
- Capacidad de gestionar equipos, bien con la agencia, equipo interno o proveedores. Saber escuchar y dar feedback debe de ser tu primera tarea pre y post evento.
- Capacidad de análisis: tanto los eventos como patrocinios deben de ser medidos para conocer y trasladar el retorno; y no solo de la inversión (cuantitativo) sino de la experiencia en sí (cualitativo).
- Tener conocimientos del ecosistema digital además del offline (es decir, pensar en omnicanalidad), para tener claro desde el briefing en qué canales se quiere basar la estrategia de tu evento en función del público objetivo al que se dirige; esto es la base para que los resultados te acompañen.
Nunca hay que dejar de formarse; el aprendizaje constante es la clave para estar siempre al día de las últimas tendencias para aplicar en tus eventos generando así una experiencia en tu cliente que recordará siempre.
Elena Sanz
CEO & Fundadora de Nova Musa S.L.
Más allá de los conocimientos técnicos como la elaboración de una P&L, una escaleta o un presupuesto, existen ciertas cualidades personales que todo profesional de este ámbito debe potenciar.
Quien se dedica o quiera dedicarse al mundo de los eventos debe poseer habilidades sociales y de comunicación efectiva para interactuar con clientes, proveedores y su propio equipo. La creatividad y la atención al detalle son esenciales en el diseño de eventos atractivos.
Asimismo, es imprescindible ser resolutivo ante los problemas y contar con capacidad de negociación. El control presupuestario y las relaciones interpersonales sólidas son también fundamentales. Por último, el liderazgo y el conocimiento técnico son claves para coordinar equipos y utilizar las herramientas adecuadas.
En resumen, un equilibrio entre organización e ingenio creativo.
Jacobo Ruiz Gil
Innovative Content Event Producer - CWT Meetings & Events
El sector de los eventos es un mundo cambiante y en evolución constante, esto obliga a ampliar conocimientos en la plantilla y adquirir perfiles profesionales nuevos que permitan esa adaptación sin quedarse atrás.
Me encantaría destacar:
- Conocimientos sobre sostenibilidadperfiles venidos de la Ingeniería medioambiental o perfiles de otras ramas mejorados con Masters en Gestión Ambiental y Sostenibilidad EGS ya que hoy en día es una necesidad imperiosa contar con eventos sostenibles.
- Perfiles de Ciencias Sociales como la psicología o la sociología; al final lo que necesitamos es entender el comportamiento humano, como impactarle, como hacerle cambiar su forma de actuar y para eso conocer su forma de pensar es crítico.
- La inteligencia artificial y los datos. Ingenieros que puedan alimentar la IA para mejorar su rendimiento, que sepan recopilar e interpretar datos para mejorar procesos y aportar valor añadido a las propuestas de evento.
- Profesionalizar el pensamiento estratégico dentro de los eventos a la hora de focalizar y empastar con la estrategia global del cliente y la estrategia de medios y publicitaria. Un evento no solo es un evento puntual, es parte de la estrategia de comunicación de una empresa; profesionalizar la creatividad, la generación de contenidos y la forma de contar la historia de un evento, aspectos fundamentales dentro del evento que los nuevos perfiles deben entender y controlar.
Laura Gómez
Head of Brand Experience en Thinketers
Para trabajar en el sector de eventos destacaría como principales cualidades la curiosidad y la capacidad de ideación, así como el carácter resolutivo.
Curiosidad por la capacidad innata que se debe tener para coger inspiración de cualquier entorno que nos rodea (tanto a nivel de propuesta visual, avance tecnológico o nuevos materiales…), saberlo reinterpretar en el lienzo en blanco que supone cada evento y tener capacidad de ideación para ponerlo a favor de un storytelling de marca.
Las grandes ideas surgen sin duda de las emociones pero tienes que ser capaz de visualizar la idea, conceptualizarla, convertirla en una historia de marca y producirla hasta el último detalle para que los asistentes no solo vivan una gran experiencia, sino además quieran compartirla y amplificarla. Y para lograr este objetivo, es clave tener la empatía de ponerte en el lugar del asistente que va a vivir tu evento, entender qué puede esperar de esa experiencia de marca o qué va a valorar que le aporte utilidad, cómo le puedes sorprender (y que te conviertas en memorable) y cómo puedes aportar un plus experiencial para, aparte los objetivos específicos del evento, entretener.
Por otro lado, la otra gran virtud para trabajar en el sector de los eventos es el carácter resolutivo, aportando pleno control para la implementación de lo planificado, así como para la búsqueda de alternativas ante cualquier incidencia que pueda surgir en el camino.
Patricia Ramos
Directora de Estrategia y de Negocio en Queens Agency
En el sector de los eventos, la gestión del tiempo y la atención al detalle son competencias clave. Un profesional debe saber priorizar tareas eficientemente y manejar plazos ajustados sin perder la calma. Cada aspecto, desde la logística hasta la decoración, requiere una planificación precisa, ya que los pequeños detalles son los que marcan la diferencia entre un evento ordinario y uno memorable.
Además, la capacidad de adaptarse rápidamente y resolver imprevistos garantiza que todo fluya según lo previsto.
Vicente Femenía Aranda
Responsable de Eventos y Formación en IAB Spain & Responsable del evento Inspirational
Más allá de la creatividad y la capacidad de organización, un buen profesional se debe diferenciar, por ejemplo, por habilidades de comunicación para captar patrocinadores, clientes y negociar con proveedores. Además, es importante tener conocimientos en gestión financiera, para poder elaborar presupuestos, controlar los gastos y maximizar los recursos.
Otro de los puntos clave es contar con habilidades de liderazgo y trabajo en equipo. Es fundamental saber motivar a todas las partes implicadas en un evento y delegar de forma eficiente. También hay que cuidar a los proveedores para que den su máximo rendimiento y tratar con cariño a los clientes y patrocinadores, para que continúen apoyando económicamente el evento.
Por último, un buen gestor de eventos debe tener una clara habilidad para la gestión de riesgos, tanto antes del evento, anticipándose a posibles riesgos (climáticos, logísticos, de seguridad, etc.), como durante el evento, en caso de que sea necesario tomar decisiones arriesgadas sin margen de tiempo.
Como tendencia, la tecnología, el uso de datos y la inteligencia artificial tendrán un papel relevante en los próximos años en el sector de los eventos. Además, las exigencias y regulaciones sobre sostenibilidad en los eventos se irán incrementando, por lo que es necesario estar formado en la materia para conocer, entre otros aspectos, cómo minimizar la huella de carbono generada en un evento, cómo medirla y, posteriormente, cómo compensarla.
Ana Gómez de Castro
PR, RSC & Educational Manager en Live Nation España
En la actualidad, los perfiles profesionales que destacan mayoritariamente son aquellos que trabajan con un riguroso detalle en cada una de sus tareas, buscando la excelencia en cada uno de los eventos que organicen, la capacidad de reacción ante un imprevisto y tratando de buscar la máxima especialización en la materia que más dominen.
Todo ello, sin perder la sonrisa, con la máxima amabilidad y una continua predisposición. Parece una obviedad, pero cada vez cuesta más encontrar estas competencias en los perfiles profesionales junior.
Jorge de Toro
Director de eventos en TBC Agency
Un profesional del sector de los eventos, para mí tiene un perfil polifacético: sabe de todo y no sabe de nada.
Lo primero debe ser un gran comercial, puesto que va a estar todo el día vendiendo, a sus clientes por supuesto, pero sus ideas dentro de la empresa. Debe ser un buen negociador, por la misma razón que lo anterior.
Además, debe ser creativo: una persona que vive mirando, que sabe cruzar ideas, ir más allá. Debe dominar los números, para presupuestar y saber dónde está su límite en los presupuestos. Debe estar a la última, ser inquieto, que le guste leer, la música, las nuevas tecnologías, la moda, la comida, viajar.
Es un perfil que no se encuentra, se hace a lo largo del tiempo. Para ello debe de formarse en todos los departamentos de la empresa: cuentas, producción, creatividad, financiero, digital.
CONCLUSIÓN: Creatividad, capacidad de adaptación, tener buen ojo para los detalles, curiosidad, ser resolutivo ante la adversidad, ser buen negociador, tener empatía, ser super mega majo y tener la mejor actitud.
Si es que los profesionales de los eventos somos el pack completo 😉