Hoy en The Korner entrevistamos a Patricia Ruiz y Manuel Trenado | Cofundadores de AOVE PIPO.
Él viene de MTV y la producción de contenidos. Ella es ingeniera y artesana contemporánea. De ese cruce improbable nació AOVE PIPO: un Aceite de Oliva Virgen Extra Cornicabra de cosecha temprana, presentado en latas pintadas a mano una a una, que ha encontrado su sitio natural en el mundo del corporate gifting, el MICE y el hospitality. Patricia Ruiz y Manuel Trenado no buscaban revolucionar el regalo de empresa cuando empezaron, pero acabaron demostrando que un producto gastronómico de territorio, bien presentado y con una historia real detrás, puede ser exactamente lo que las marcas llevan años buscando sin saber que existía.
¿Quiénes son Patricia Ruiz y Manuel Trenado?
Manuel: Venimos de mundos bastante distintos, y probablemente ahí está una de las claves de AOVE PIPO. Patricia es ingeniera de formación y artesana contemporánea; yo vengo de la televisión, la música y la producción de contenidos, con muchos años ligados a MTV. Dicho así, no parece el punto de partida más evidente para acabar creando juntos una marca de Aceite de Oliva Virgen Extra.
Patricia: Pero de ese cruce nace AOVE PIPO. Yo aporto una mirada más vinculada al arte, el color y las raíces; Manu, a la narrativa, la cultura pop y el desarrollo de marca. Y ahí está la gracia: miramos las cosas desde sitios bastante diferentes y de ese choque salen ideas bastante más interesantes. Ahora os contamos…
¿Qué es AOVE PIPO?
P: AOVE PIPO es un Aceite de Oliva Virgen Extra Cornicabra de cosecha temprana, presentado en latas de 100, 250 y 500 ml, que intervenimos a mano una a una. Además, si el proyecto lo pide, también podemos adaptar la etiqueta.
Cada serie se desarrolla a medida para el cliente. Llevamos el packaging premium un paso más allá porque el nuevo lujo está en la artesanía, en lo hecho a mano.
Para mí es un regalo cultural: algo elegido, diseñado y muy personal. Un producto que puedes disfrutar y cuya lata es tan chula que te la quedas de recuerdo.
M: Además, nuestro aceite ha sido reconocido internacionalmente y la propuesta visual de AOVE PIPO ha recibido el Gran Premio del Diseño Gourmet.
P: Una de nuestras frases favoritas para resumirlo es COME + ARTE.
¿Cómo surgió la idea de unir arte y gastronomía y qué papel juegan Almodóvar del Campo y la Cornicabra?
P: La variedad Cornicabra forma parte del paisaje y de la identidad de Almodóvar del Campo, mi pueblo, en Ciudad Real. Además, soy miembro de la cooperativa local, así que el vínculo con el olivar y con el Aceite de Oliva Virgen Extra forma parte de una realidad muy cercana, no solo de una inspiración.
AOVE PIPO nace también de querer poner en valor un producto buenísimo de nuestro territorio.
Cuando empezamos a pensar cómo presentarlo, nos dimos cuenta de que muchas marcas de aceite se parecían mucho entre sí: mismos tonos, mismos recursos visuales, una imagen bastante solemne. Nosotros queríamos hacer algo más contemporáneo, más personal y más reconocible. Y ahí dije una frase bastante definitiva: “Manu, las pintamos a mano”.
M: Y ahí apareció el concepto. Ya no estábamos hablando solo de packaging: teníamos producto, territorio, artesanía y una manera diferente de contar todo eso. AOVE PIPO nace de una pregunta bastante sencilla: ¿cómo hacer que un gran AOVE de nuestra tierra no sea simplemente otro aceite más?
¿Qué proceso hay detrás de la personalización?
P: Trabajamos desde un briefing del cliente: sus colores corporativos, algún motivo que les represente o una idea concreta. Después hay que traducirlo a un lenguaje que pueda pintarse a mano y funcionar como una serie.
Las flores nos gustan mucho, pero también desarrollamos motivos abstractos o soluciones pensadas específicamente para cada marca.
Una de las cosas que más me gustan es que todas las latas pertenecen a la misma serie, pero ninguna es exactamente igual. Trabajamos inspirados en la tradición cerámica, añadiendo colores, detalles y pequeñas pinceladas por fases. No decoramos una lata completa de una vez.
No se trata de pintar un Velázquez en cada lata; somos más bien impresionistas, por decirlo así. Sigue siendo artesanía, pero también hay que pensar en los tiempos y en cómo repetir un diseño sin perder el carácter manual de cada pieza.
¿Cómo encaja AOVE PIPO en el cambio del regalo corporativo hacia storytelling, sostenibilidad y hecho a mano?
M: Creo que el regalo corporativo está dejando de ser simplemente un objeto con un logo. Cada vez importa más qué cuenta, de dónde viene y por qué ha sido elegido.
Ahí AOVE PIPO tiene una ventaja: partimos de un producto gastronómico de mucha calidad y le añadimos una intervención artesanal que aporta algo que una producción industrial no puede replicar: la dedicación de una persona a cada pieza.
Cuando una pieza está hecha a mano hay pequeñas variaciones, textura, pincelada. No hablamos de una etiqueta pegada sobre un producto estándar, sino de una serie desarrollada específicamente para una marca o un evento.
Y en sostenibilidad preferimos hablar de cosas concretas: producto ligado al territorio, producción controlada y crecimiento compatible con nuestra propia escala.
¿Qué buscan hoy empresas y agencias cuando piensan en un regalo corporativo y en qué se diferencia AOVE PIPO?
M: Creo que las empresas buscan sorprender, pero sobre todo encontrar algo que tenga sentido para quien lo recibe. Y con AOVE PIPO nos pasó algo curioso: cuando empezamos, ni siquiera estábamos pensando en el cliente corporativo. Pero las empresas empezaron a verlo como regalo de una forma muy natural.
Y ahí descubrimos algo que nos gustó mucho: puede ser un regalo corporativo sin parecer el típico regalo corporativo.
Por eso no planteamos simplemente una personalización. Creamos series limitadas para una marca, una empresa o una ocasión concreta.
Puedes tener cien latas que se reconocen inmediatamente como una colección y, al mismo tiempo, cien piezas ligeramente distintas porque se han pintado una a una.
Eso cambia bastante la percepción del regalo. Sabes que formas parte de una serie, pero la pieza que tienes en las manos es la tuya.
¿Por qué Navidad es un buen momento para apostar por AOVE PIPO?
P: Porque nos encanta la Navidad. Y además es uno de los momentos del año en los que más regalamos y más comemos.
Y AOVE PIPO hace las dos cosas: se come y se colecciona.
Nos gusta mucho desarrollar series navideñas porque permiten jugar con color, motivos y pequeños detalles. Y además creemos que funciona muy bien como regalo con entidad propia: tienes un AOVE excepcional y una pieza hecha a mano que después puedes conservar.
¿Podríais contarnos algún proyecto o colaboración reciente con una empresa o evento que ilustre bien cómo trabajáis la personalización de principio a fin?
M: Tenemos varios casos que explican bien cómo trabajamos, pero Tickle Film es probablemente uno de los más completos porque repite con nosotros en distintos proyectos. Trabajan con equipos internacionales que vienen a España para producciones audiovisuales y han incorporado AOVE PIPO como uno de sus regalos habituales.
Cada nuevo encargo parte de un briefing distinto y eso nos permite crear una serie nueva cada vez. Para ellos funciona además muy bien porque es un regalo gastronómico muy vinculado a España y diferente de opciones más tradicionales.
P: Cuando entregan las latas aparece incluso un pequeño juego: “a ver qué lata te ha tocado a ti”. Todas pertenecen a la misma serie, pero cada persona recibe una pieza distinta.
M: También hemos desarrollado series personalizadas para marcas como Amazon Music o Salmon Guru, con enfoques creativos muy distintos. Esa capacidad de adaptar cada serie al carácter del cliente es una parte importante de AOVE PIPO.
¿Hacia dónde camina AOVE Pipo?
M: Estamos trabajando especialmente en corporate gifting, MICE y hospitality porque son ámbitos que encajan muy bien con nuestra forma de producir: series hiperpersonalizadas, proyectos concretos y una relación directa con el cliente.
AOVE PIPO ya viaja internacionalmente desde España. Muchas de las latas que entregamos aquí acaban después en otros países, en la maleta de vuelta.
No aspiramos a estar simplemente en más sitios. Nos interesa estar en contextos donde se pueda entender la historia que hay detrás del producto y desarrollar algo específicamente para cada cliente.
¿Qué representa situar un AOVE de Ciudad Real como embajador de la gastronomía española dentro del regalo corporativo?
P: AOVE PIPO nació precisamente para poner en valor los buenos productos que tenemos en nuestra región y, especialmente, en nuestro pueblo, Almodóvar del Campo. El Aceite de Oliva Virgen Extra ya es por sí mismo un embajador de nuestra gastronomía; forma parte prácticamente de la vida cotidiana.
La cuestión es qué vestido le ponemos a este embajador para presentarlo al mundo.
Nosotros hemos elegido una mirada más contemporánea, artesanal y también un poco pop. No queremos disfrazar el origen, sino presentarlo con otros códigos.
Porque lo primero sigue siendo el producto: un AOVE Cornicabra de cosecha temprana. El diseño y la artesanía son nuestra forma de salirnos de lo esperado y presentarlo con una identidad contemporánea.
