153 millones para un Halloween de récord
Halloween vuelve a dejar huella en la vida nocturna española. Las celebraciones de este año generaron una facturación de 153 millones de euros. La cita confirma lo que muchos ya intuían: no es una excusa para disfrazarse, sino un auténtico business booster para el ocio nocturno.
Del susto al sold out
En ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, los clubs colgaron el cartel de sold out días antes, pese a que el precio de las entradas llegaba hasta los 30 euros.
La noche del 31 de octubre ya no es solo territorio de veinteañeros: cada vez más público millennial se suma al plan. El motivo está claro: una programación cada vez más creativa, donde los eventos temáticos, la escenografía y la música en vivo se combinan en producciones que van mucho más allá de una simple fiesta.
Datos que hacen gritar (para bien)
Halloween ya no es solamente una tendencia anglosajona: se consolida como la segunda fecha más rentable del año, solo por detrás de Nochevieja.
Según datos de Spain Nightlife, la factura de los 153 millones de euros tiene truco (y trato): este año, la fiesta cayó en viernes, lo que permitió alargar la celebración durante todo el fin de semana.
Solamente este jueves 30 y viernes 31 el sector sumó 61 millones más que en un fin de semana normal.
Backstage responsable
El ocio nocturno español sigue subiendo de nivel. Las asociaciones del sector insisten en reforzar la seguridad y en apostar por una producción más sostenible y responsable. También recuerdan algo básico pero clave: cuidado con los disfraces y decoraciones inflamables.
Para la industria de los eventos, Halloween deja mucho trato y poco truco.


