¿Vale la pena contratar a un famoso como maestro de ceremonias?
Spoiler: probablemente no
En los eventos corporativos, cada vez está más de moda contratar a famosos como maestros de ceremonias, pero: ¿realmente aportan valor estos nombres conocidos o es mejor contratar a un profesional?
Aunque los influencers o famosos pueden captar atención al principio, su capacidad para ofrecer conocimientos relevantes y que realmente puedan aplicar el público corporativo es, en muchos casos, limitada.
Qué dicen los expertos:
Los expertos coinciden en que, aunque las celebridades pueden generar emoción y expectativa, no suelen ofrecer el mismo valor que los profesionales o líderes empresariales con experiencia real en el campo.
Al fin y al cabo, los asistentes a estos eventos no van solo por la selfie con la estrella de turno: lo que realmente buscan son herramientas prácticas, estrategias efectivas y nuevas ideas que puedan aplicar a su trabajo. En cambio, un famoso no especializado en el sector, tiende a enfocarse más en temas generales o en contar anécdotas personales y puede desenfocar el foco del evento.
Por qué contratamos a famosos:
Este fenómeno de invitar a personajes públicos para atraer más audiencia tiene el fin de entretener. Aunque una figura así puede hacer más atractiva la promoción de un evento, en realidad su participación no se traduce en un aprendizaje significativo para los asistentes.
Los actores, comediantes o deportistas pueden ofrecer historias inspiradoras o anécdotas personales, pero en términos de contenido profundo y específico, los expertos de la industria siguen siendo los preferidos.
Tampoco son la opción más económica:
Además, no te olvides de los precios… Las tarifas para que una celebridad participe en un evento suelen ser de susto.
En muchos casos, el presupuesto destinado a una sola presentación podría emplearse para traer a varios expertos de renombre que realmente pueden ofrecer insights valiosos. Esto ha llevado a que algunos organizadores de eventos se cuestionen si el gasto en un personaje así es realmente rentable frente a la calidad de contenido y satisfacción del público.
Qué opina el público:
En investigaciones recientes sobre eventos se muestra que los asistentes valoran mucho más el contenido relevante y estimulante que lo famoso que sea el orador. Un tema bien desarrollado, presentado por alguien con verdadera experiencia en el campo, deja una huella mucho más grande que la presencia de una celebridad, por muy famosa que sea.
Lo que el público realmente busca es profundidad, ideas innovadoras y conocimientos que puedan aplicar en su trabajo, algo que, en la mayoría de los casos, las celebridades no pueden ofrecer.
En lugar de centrar los eventos en el nombre de alguien conocido, muchos organizadores de eventos y expertos del sector sugieren un enfoque diferente: priorizar a los oradores que realmente puedan ofrecer valor y conectar con los intereses y necesidades del público.
Los verdaderos líderes empresariales, innovadores y expertos de la industria son quienes, al final del día, pueden inspirar y motivar a los asistentes dando ejemplos concretos y lecciones que puedan aplicar.
En resumen, aunque las celebridades pueden añadir un toque glamouroso y entretenido a los eventos corporativos, lo que realmente hace que un evento sea exitoso es la relevancia y la calidad del contenido. A la larga, los asistentes valoran mucho más las ideas que puedan aplicar en su trabajo diario que una simple foto con una figura famosa. Las empresas y organizadores de eventos deberían pensar dos veces si el coste y el impacto de contratar a un famoso cumple con los objetivos del evento.


