Mestalla estrena un semáforo cívico para The Champions Burger
The Champions Burger ha puesto en marcha en el Camp de Mestalla una medida pensada para algo que cada vez pesa más en la producción de grandes eventos: la convivencia con el entorno. El festival gastronómico estrena este año un semáforo cívico que mide el sonido del recinto en tiempo real y premia a los asistentes cuando el volumen se mantiene en niveles compatibles con el descanso vecinal.
Un semáforo para gestionar el ruido en directo
La iniciativa se activa como prueba piloto dentro del estadio y convierte el control acústico en una parte más de la operativa del evento. El sistema mide el sonido ambiental y lo traduce en un código visual muy fácil de entender: verde, si el volumen se mantiene dentro de los márgenes establecidos, y rojo, si se acerca a niveles que podrían molestar a los vecinos.
Mientras el semáforo esté en verde, los asistentes pueden beneficiarse de un 20% de descuento en bebidas y patatas fritas. Si el volumen sube, la promoción queda temporalmente suspendida. Una especie de gamificación cívica, pero aplicada a la operativa real del evento.
Más de 600 metros de luces led por el estadio
El dispositivo está construido con más de 600 metros de luces led de bajo consumo, distribuidos por todo el estadio para que el público pueda ver de forma rápida el estado del ambiente.
La idea es hacer visible el impacto acústico y convertir al propio asistente en parte activa de la gestión. En eventos con gran afluencia, esa lectura en tiempo real puede marcar la diferencia entre una experiencia controlada y el clásico “se nos fue de las manos”.
Nueva figura en producción: árbitros del ruido
La parte visual no se queda solo en el semáforo. También hay cartelería informativa en los videomarcadores para recordar al público la importancia de convivir con el entorno.
Además, el evento cuenta con un equipo de “árbitros del ruido”, personas encargadas de recorrer el recinto, informar sobre el estado del semáforo y animar al público a mantener un comportamiento responsable.
Menos música y mejor circulación
La medida forma parte de un conjunto de acciones impulsadas por la organización para mejorar la convivencia con el entorno del Camp de Mestalla. Entre ellas, destaca la eliminación de la música durante todo el festival, de modo que el único sonido presente en el recinto será el generado por los asistentes mientras disfrutan de la experiencia gastronómica y de ocio.
También se ha revisado la operativa de accesos y circulación respecto a la edición anterior. El recinto contará con más salidas y una distribución pensada para que la evacuación fluya mejor y no se formen embudos en las zonas más sensibles para el vecindario.
En un momento en el que los grandes eventos ya no solo se miden por asistencia, consumo o experiencia, The Champions Burger introduce una capa más en la producción: cómo convivir mejor con la ciudad que acoge el evento.


