¿Un espacio de silencio en pleno festival? Las cabinas acústicas entran en escena
En un festival pensamos en música, escenarios, barras o activaciones. Pero también puede hacer falta justo lo contrario: silencio. Offcoustic instaló sus cabinas acústicas en NOS Alive, en Lisboa, como espacios de privacidad dentro del recinto y como parte de una activación impulsada por NOS, naming sponsor del festival. Un elemento funcional que abre nuevas posibilidades a la hora de diseñar la experiencia del asistente.
Un lugar para parar sin salir del evento
Miles de personas, música y actividad constante. En ese contexto, disponer de un espacio aislado puede resolver una necesidad muy concreta dentro de la experiencia.
Las cabinas se colocaron en distintos puntos estratégicos del recinto para que los asistentes pudieran hacer llamadas, mantener conversaciones con privacidad o simplemente parar unos minutos sin tener que abandonar el festival. También funcionaban como puntos de WiFi gratuito.
No todo dentro de un evento tiene que competir por llamar la atención.
Una misma estructura, varios usos
La instalación también demuestra que este tipo de elementos pueden ir más allá de su función principal.
Durante NOS Alive, algunas de las cabinas emitían sonidos en determinados momentos del día. Quienes los detectaban podían entrar y optar a diferentes premios, convirtiendo el propio espacio acústico en parte de una dinámica para los asistentes.
La misma estructura servía así como espacio de privacidad, punto de conexión y soporte para una activación de marca.
Desde Offcoustic explican que una de las ventajas de estas cabinas es precisamente su capacidad para integrarse en distintos entornos donde se necesite privacidad o silencio.
El caso de NOS Alive introduce otro elemento a tener en cuenta cuando se plantea la distribución de un recinto: qué necesita el público entre una actividad y otra. En un evento lleno de estímulos, encontrar un lugar para desconectar también suma.


